- El sol como fuente de energía
El sol es la principal fuente de energía que rodea nuestro planeta. Casi todo proceso de vida depende directa o indirectamente de la energía solar. Las plantas absorben la energía solar por medio de la clorofila para generar su propio alimento procesando agua y minerales. Los animales consumen estos alimentos vegetales y van siendo trasmitidos de animales herviros a carnívoros. La descomposición a condiciones muy particulares y de muchos millones de años han creado las reservas actuales de gas, petróleo y carbón. En conclusión, todos los combustibles fósiles tuvieron su base en la energía solar.
La vida vegetal y animal dependen de la energía solar. Los combustibles fósiles son originarios indirectamente de la energía solar
La energía solar también mantiene en movimiento a la atmósfera y a los océanos. El Sol, al calentar el planeta, crea las corrientes marinas y los vientos, evapora el agua de los mares y la lleva a las cumbres continentales, manteniendo el ciclo del agua en funcionamiento. Podemos concluir que también otras fuentes de energía renovables como la energía eólica (energía del viento) y la energía hidráulica (energía por caída de agua) también tienen su origen en la energía solar.
Otras energías renovables como la eólica y la hidráulica y el ciclo del agua también se originan debido a la energía solar.
Las manifestaciones de la energía solar que podemos reconocer con nuestros sentidos al estar bajo los rayos solares son la intensa luz blanca que observamos con la vista y la sensación de calor en nuestra piel al contacto con dicha luz. Este fenómeno de calefacción por estar expuesto a la luz solar se le llama transmisión de calor por radiación y se debe a las altas temperaturas a las cuales se encuentra la superficie del sol, más de 6000º C.
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