Continuidad Operativa
Un microcorte de tres
segundos puede costar un turno completo de producción.
Para una operación, un apagón no
es una molestia: es dinero. Una línea que se detiene, un lote que se echa a perder, un proceso
que tarda horas en rearrancar. Cuando falla la red, el almacenamiento mantiene encendido lo que no
puede parar —producción, refrigeración, servidores, equipos críticos— con una transición
imperceptible. Tu proceso no se entera de que se fue la luz.